Visas
Te ayudamos con la visa
Para un ecuatoriano, el trámite asusta más que el viaje. No podemos aprobarla —quien decide es el consulado—, pero sí podemos hacer que llegues a la cita con todo en orden y sabiendo qué te van a preguntar.
Lo primero, y en claro
Nadie puede garantizarte una visa
La decisión es del oficial consular y de nadie más. Ninguna agencia, ningún gestor y ningún «contacto» la asegura. Si alguien te promete la aprobación a cambio de dinero, no es un servicio: es la forma más común de perder la tarifa y, de paso, el historial.
Lo que sí cambia el resultado es llegar con el formulario coherente, la carpeta completa y la cabeza clara sobre tu propio viaje. Eso es lo que hacemos contigo, y es exactamente donde se pierden la mayoría de las solicitudes.
Los requisitos, valores y tiempos los publica cada consulado y cambian sin aviso. Esta página explica el proceso; los números vigentes te los confirmamos al empezar el trámite.

Visa americana
B1/B2, paso a paso
La de turismo y negocios: la que se pide para Miami, Orlando o Nueva York. Así es el camino, de principio a fin.
Llenar el formulario DS-160
Es la solicitud en línea, y es el documento que el oficial va a tener delante en la entrevista. Todo lo que escribas ahí tiene que coincidir con lo que digas después.
Pagar la tarifa consular
La tarifa se paga antes de agendar y no se devuelve, apruebe o no apruebe. El monto vigente y la forma de pago habilitada en Ecuador te los confirmamos al empezar el trámite.
Agendar las citas
El proceso incluye una cita para toma de huellas y fotografía, y la entrevista consular. El orden, la sede y el tiempo de espera para conseguir fecha dependen de la agenda del momento.
La entrevista
Dura pocos minutos y es una conversación, no un examen de papeles. El oficial pregunta a qué vas, cuánto tiempo, quién paga y qué te trae de vuelta al Ecuador.
La respuesta
La decisión se comunica ahí mismo. Si te aprueban, el pasaporte se retiene para poner la visa y te lo devuelven después; si te niegan, puedes volver a aplicar pagando la tarifa de nuevo.
Lo que más cuesta
5 errores que te niegan la visa americana
Ninguno tiene que ver con la suerte, y los cinco se pueden corregir antes de pedir la cita.
Que el formulario y tú digan cosas distintas
Una fecha de trabajo que no cuadra, un viaje anterior que olvidaste declarar, un familiar en Estados Unidos que no pusiste. El oficial lee el DS-160 mientras te escucha: la contradicción es lo primero que salta.
No poder mostrar por qué vuelves
La visa de turista se niega cuando no queda claro qué te ata al Ecuador. Trabajo, estudios, familia a cargo, un negocio, algo tuyo aquí: eso es lo que se llama arraigo, y es el centro de la entrevista.
Llevar papeles prestados o inflados
Estados de cuenta que no son tuyos, cartas de trabajo de un empleo que no existe, movimientos bancarios hechos la semana anterior. Se detecta, y el problema deja de ser este viaje: pasa a ser tu historial.
No saber tu propio viaje
Si no puedes decir a qué ciudad vas, cuántos días te quedas ni con quién viajas, el plan no parece tuyo. Un itinerario claro y coherente con lo que ganas responde media entrevista sola.
No tener claro quién paga
Si alguien más financia el viaje, hay que poder explicar quién es, qué relación tienen y por qué lo hace. La respuesta vaga en esta pregunta es de las que más citas cuesta.

Visa Schengen
Europa, y el consulado correcto
Es un trámite más de papeles que de entrevista, y ahí está su trampa: se gana o se pierde en la carpeta, semanas antes de la cita.
Identificar el consulado que corresponde
No se aplica «al Schengen»: se aplica ante el país donde vas a pasar más días. Si repartes el tiempo por igual entre varios, corresponde el país por donde entras primero. Con un itinerario mal armado, aplicas en el consulado equivocado.
Agendar la cita
Cada consulado maneja su agenda, y en temporada alta las fechas se llenan con meses de anticipación. Por eso el trámite se empieza mucho antes de comprar la maleta.
Armar el expediente
Pasaporte vigente, formulario, fotografía, reservas de vuelo y alojamiento, seguro médico de viaje con la cobertura mínima que exige el espacio Schengen, y respaldo de solvencia y de arraigo. La lista exacta y los montos mínimos los fija cada consulado.
Presentarte a la cita
Entregas la carpeta y te toman los datos biométricos. Es una entrega de documentos: lo que decide es el expediente, no la conversación.
Esperar la resolución
El consulado resuelve y te devuelve el pasaporte por el canal que hayas elegido. Los tiempos varían por país y por temporada.
Cómo te ayudamos
En qué entra la agencia
Ni tramitamos por ti ni hablamos por ti en la cita. Preparamos todo lo que llega antes.
Revisamos el formulario antes de que lo envíes, campo por campo, buscando justo las inconsistencias que se preguntan después.
Armamos contigo la carpeta: qué documento sirve, cuál sobra y cuál te falta conseguir con tiempo.
Preparamos el itinerario, las reservas de vuelo y alojamiento que el expediente necesita, coherentes con el viaje que de verdad quieres hacer.
Te acompañamos con el calendario del trámite para que las citas no choquen con la fecha de salida.
Ensayamos la entrevista: las preguntas típicas y, sobre todo, cómo responder sin adornar.
Si te niegan, revisamos qué pasó y vemos si conviene volver a aplicar o cambiar el plan de viaje.
El costo de este acompañamiento y lo que incluye en cada caso se acuerdan antes de empezar. La tarifa consular siempre la paga el solicitante y es aparte.
Cuéntanos tu caso
A dónde quieres ir, para cuándo y qué has intentado antes. Con eso te decimos por dónde empezar y cuánto tiempo necesitas.
¿Te quedaron dudas?
Documentos, menores de edad, pagos y salidas confirmadas: las preguntas que más nos hacen, respondidas.